¿Quiénes somos?

Podríamos definirnos como un grupo de jóvenes que, a día de hoy, estudiamos 2º curso de Enfermería y que utilizaremos este blog a modo de herramienta complementaria de la asignatura de Enfermería Médico-Quirúrgica.

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martes, 8 de noviembre de 2011

Práctica 4

Ostomías

Con ostomía nos referimos a la apertura artificial de un órgano interno en la superficie del cuerpo, creada quirúrgicamente. A lo largo de la práctica, hemos hablado de los aspectos más característicos de las colostomías e ileostomías, aunque nos hemos referido más detalladamente a las primeras.

Una colostomía se lleva a cabo ante la presencia de un cáncer de colon que dificulta el paso de las heces hasta la ampolla rectal, ya que normalmente es necesario extirpar parte del colon. Dependiendo de la anatomía, podemos distinguir tres tipos de colostomias: colostomía transversa, colostomía ascendente y colostomía descendente.
Las funciones de enfermería se centran en el cuidado de las ostomías, en la colocación y retirada de los sistemas colectores, en la higiene del estoma y en el fomento del autocuidado.

Los sistemas colectores están constituidos por una parte adhesiva, que se pega alrededor del estoma y por una bolsa que recoge los productos de desecho. Según el tipo de vaciado, los sistemas pueden ser bolsas abiertas o cerradas, y pueden estar formados por una, dos o tres piezas.

Colocación de los sistemas colectores.
  • Realizamos la higiene del estoma y de la piel periostomal: lavado con agua tibia, jabón neutro y una esponja suave; con movimientos circulares y suaves desde el interior hacia el exterior; secado suave y con toques con una toalla. No aplicar NUNCA yodo o soluciones yodadas. No secar con materiales que puedan dejar residuos.
  • Medimos el diámetro del estoma, con las plantillas medidoras. Es necesario que el diámetro del anillo sea algo inferior al del estoma, para que la piel que queda por debajo de este no sea atacada por los jugos intestinales; evitar la compresión excesiva, productora de necrosis.
  • En el caso de que la piel periostomal se encuentre dañada, podemos utilizar accesorios de los sistemas colectores para facilitar su recuperación.
  • En los dispositivos de una pieza, retiramos el film protector y adherimos el dispositivo alrededor del estoma.
  • En los dispositivos de dos o tres piezas, retiramos el film protector y adherimos el disco adhesivo a la piel.
  • Podemos utilizar pasta niveladora alrededor del estoma y encajamos la bolsa en el círculo de plástico del disco, cerrando el clip de seguridad.
  • La colocación de los sistemas colectores se realiza siempre de abajo hacia arriba.

Retirada de los sistemas colectores.
  • En dispositivos de una pieza, se realiza tirando con cuidado de arriba hacia abajo.
  • En dispositivos de dos o tres piezas, abrimos el clip de seguirdad y tiramos de la bolsa hacia arriba y fuera para separarla del disco.
  • Limpiamos el aro antes de aplicar la nueva bolsa.
Cambios de los dispositivos.
  • Cuando están a 2/3 de su capacidad. Se vacían si son abiertos, o se cambia la bolsa si son cerrados.
  • El disco se cambia cada 2-3 días y siempre que haya infiltrado.
    Complicaciones de las ostomías
    • Inmediatas:
      • Necrosis. Producida por obstrucción del flujo sanguíneo del estroma.
      • Dehiscencia. Separación a nivel de las suturas entre el estoma y la piel periostomal.
      • Hundimiento. Deslizamiento del intestino hacia el interior de la cavidad abdominal.
      • Hemorragia. Debida a lesión de un vaso subcutáneo y/o submucoso en la sutura del intestino a la pared abdominal.
      • Edema. El estoma presenta dimensiones mayores y aspecto pálido.
      • Infecciones periostomales. Por contaminación precoz de la herida quirúrgica
      • Oclusión. Reducción de luz del intestino.
      • Perforación y/o fistulización. 
      • Evisceración. Exteriorización brusca de un tramo intestinal a través del orificio abdominal.
    • Tardías:
      • Prolapso. Protusión de un asa intestinal sobre el plano cutáneo del abdomen a través del estroma.
      • Estenosis. Disminución progresiva de la luz del estoma.
      • Granuloma. Protuberancia epidérmica periostomal.
      • Hiperplasia epitelial.
      • Dermatitis periostomal.
    Irrigación a través de colostomía.
    El propósito es sacar del colon gas, moco y heces, de modo que el paciente pueda dedicarse a sus actividades sociales y de trabajo sin miedo al drenaje fecal. 
    • Aplicar una manga o vaina de irrigación al orificio.
    • Dejar que parte de la solución fluya por la sonda y el catéter.
    • Lubricar el catéter e introducirlo ligeramente en el estoma.
    • Si el catéter no avanza con facilidad, permitir que el agua fluya lentamente mientras avanza. Nunca forzar el catéter.
    • Permitir que el líquido tibio entre al colon lentamente.
    • Dejar la manga colocada de 30 a 45 minutos mientras el paciente se incorpora y se mueve.
    • Limpiar el área con jabón neutro y agua; secarla con golpes ligeros.
    • Reemplazar la bolsa de colostomía.

    Práctica realizada el 7 de Noviembre de 2011 por:
    ~Gloria Esther Barba Fajardo
    ~Cristina Felipe Sánchez 
    ~Juan Diego Egido Riscos
    ~Cristina Rodríguez-Carretero Ropero

      martes, 25 de octubre de 2011

      Práctica 3

      SONDAJE

      Esta práctica trata sobre el sondaje de un paciente, viendo los distintos tipos de sondas y usos que a éstas les damos según las técnicas que queramos realizar.

      Preparación de la enfermera

      Como siempre, antes de empezar cualquier práctica, nos preguntamos “¿cómo estamos?”, es decir, la enfermera va con la bata o el pijama puesto, y no la ropa de calle, con una mascarilla, un gorro, se ha de haber lavado las manos adecuadamente y ponerse los guantes no estériles.

      Preparación del material

      Después, procedemos a la preparación, sobre una mesa auxiliar con ruedas, de un campo estéril, donde colocaremos la sonda estéril que vayamos a utilizar,  lubricante hidrosoluble para untar la punta de la sonda, gasas, jeringuilla, bolsa de drenaje para la sonda de alimentación gástrica, esparadrapo hipoalergénico, fonendoscopio, toalla y un vaso de agua. También tendremos un sistema de goteo colgado de un pie, si es preciso.

      Lo primero es elegir la sonda adecuada para la técnica que queramos realizar. Para la alimentación gástrica utilizaremos una sonda más gruesa, para la succión una gruesa y más rígida que para la alimentación, y para la alimentación enteral una de un calibre más estrecho y elástica.

      Preparación del paciente

      Colocaremos al paciente preferentemente en posición de flower, aunque si el paciente prefiere estar sentado, la práctica se realizará con el paciente sentado.  Cubriremos el pecho del  individuo con la toalla, dejando a la vista las fosas nasales.

      Explicamos al paciente lo que vamos a realizar, para intentar darle la mayor información posible y evitar así la incomodidad de éste y conseguir una mayor colaboración.

      Comienzo del procedimiento de sondaje

      Para elegir la fosa nasal en la cual realizaremos el sondaje debemos de fijarnos si el paciente tiene alguna dificultad para respirar por algún lado, para elegir de este modo la fosa nasal que más problemas le dé, intentando entorpecer lo menos posible la respiración normal del paciente.

      Lo primero es tomar las medidas del paciente, es decir, la longitud del tramo de la nariz a la tráquea lo tomamos con la distancia de la nariz al oído (suele coincidir con la primera marca de la sonda), y para saber la longitud del tubo digestivos, lo mediremos desde el oído hasta el epigastrio (aproximadamente unos 40-45 cm).

      Cuando introduzcamos la sonda, debemos hacerlo lo más perpendicular posible al paciente, para que se introduzca mejor, también es importante que lo hagamos suavemente, para evitar molestas al paciente y que se meta en las vías aéreas, y siempre tenemos que ver que la sonda se introduzca cerrada por un lado, para evitar la salida de flujos. Si ésta no viene cerrada, la pinzaremos.

      Cuando el paciente nos indique que siente la sonda en la garganta, entonces le pedimos que realice el movimiento de deglutir, o le damos un vaso de agua y le pedimos que vaya dando pequeños tragos para así cerrar la epiglotis y que la sonda siga el camino del tubo digestivo.

      Para saber si la sonda está en el estómago, la despinzamos para ver si se escucha la salida del gas que está en el fundus del estómago. También podemos escuchar mediante el fonendoscopio los ruidos gástricos, introduciendo 50 ml. De agua a través de una jeringuilla y ayudándonos del fonendo, escucharemos si en el epigastrio hay ruidos silbantes o de goteo. También podemos aspirar jugos gástricos, comprobando el color. Para comprobar que la sonda está en el lugar que queremos, podemos hacer pruebas radiológicas.

      Fijación de la sonda

      Para fijar la sonda, utilizaremos el esparadrapo:

      - Podemos realizar una corbata con esparadrapo, que sea de unos 5 mm de grosor, alrededor de la sonda, fijándolo luego a la nariz con un trozo más grueso. En el caso de que la nariz esté demasiado grasa, podemos limpiarla antes con agua y jabón, facilitando la adherencia.

      - También podemos realizar una corbata inversa, de forma que un único trozo de esparadrapo se pegue a la nariz y a la sonda.

      - Para evitar que la sonda se mueva mucho e impedir que se salga del orificio nasal, la fijaremos con otro trozo de esparadrapo a la frente, el pecho o incluso podemos guiarla por detrás de la oreja.

      Complicaciones del sondaje

      La sonda puede tener varias complicaciones:

      1. Puede producir hemorragia.
      2. Broncoaspiración.
      3. Perforación esofágica.
      4. La más común, que la sonda se salga.



      Práctica realizada el 24 de octubre por:
      Gloria Esther Barba Fajardo
      Cristina Felipe Sánchez
      Cristina Rodríguez-Carretero Ropero

      lunes, 10 de octubre de 2011

      Práctica 2

      CURA DE HERIDAS
      En esta práctica aprendimos la realización de curas de heridas, principalmente la cura seca de cualquier herida quirúrgica. Vamos a comentar la elaboración de torundas, los requisitos mínimos que ha de disponer una sala o consulta cuando no contamos con una sala de cirugía menor, la preparación del material, el paciente así como del personal y por último el procedimiento de actuación.
      El objetivo principal de la práctica es la el aprendizaje de las curas de heridas, según el tipo de herida que nos encontremos, para su correcta limpieza, evitando así las posibles infecciones que se pueden ocasionar, y así conseguir que la cicatrización sea mas rápida y efectiva.
      El procedimiento de realización de torundas consiste en juntar las cuatro esquinas de la gasa mediante las pinzas y las tijeras formando una especie de globo con una parte lisa para frotar sobre la herida o haciendo dobleces a la gasa.

      Los procedimientos de cirugía menor, al realizarse sobre tejidos y estructuras superficiales y de fácil acceso no requieren un quirófano convencional ni un entorno estéril aunque si se practica de forma sistemática lo ideal es disponer de un área quirúrgica destinada a esta actividad, es decir, contar con una sala de cirugía menor. A falta de estos requisitos, dichos procedimientos pueden realizarse en cualquier espacio limpio. Las propias consultas de enfermería o una sala de curas pueden destinarse a esta actividad siempre que reúna unas siguientes condiciones mínimas:
      -      Camilla.
      -      Fuente de luz dirigible.
      -     Superficie auxiliar con ruedas y de altura regulable para desplazar el equipo instrumental.
      -      Asiento
      -      Lavabo  y agua corriente
      -      Contenedor para la eliminación segura de productos biológicos
      -      Material de reanimación cardiopulmonar básico instrumentalizado.
      -      Silla, percha y biombo para respetar la intimidad del paciente que deba desvestirse.
      PREPARACIÓN
      Del material
      Es necesario disponer de una mesa auxiliar donde instalar un campo estéril para colocar el material quirúrgico: tijeras, pinzas de kocher o de disección, guantes estériles, gasas, paños estériles para cubrir la superficie auxiliar, agujas, jeringuillas, en general, todo el material estéril. Por otro lado, al alcance del profesional sanitario, en una mesa auxiliar o en una batea será donde colocaremos el material que no esté estéril, como  esparadrapo, la povidona yodada, suero fisiológico... y así evitar la contaminación del material.



      Campo estéril con material quirúrgico
      Del paciente
      -      El lugar ideal para la realización de la cura es la sala especialmente asignada para ello.
      -    Si el paciente no puede trasladarse, se efectuará en su propia cama, colocándolo de forma cómoda y en posición relajada, ayudado con almohadas si fuera necesario.
      -      Las cortinas alrededor de la cama estarán corridas y las sábanas dispuestas de modo que el paciente guarde su intimidad, exponiendo sólo el área de la herida.
      -      La luz ha de estar dispuesta de manera que la enfermera tenga una buena visión de la herida.
      Del personal
      -      Recogerse el cabello
      -      Colocarse los guantes y la bata
      -      Si es preciso, colocarse la mascarilla y las gafas de protección.
      REALIZACIÓN DEL  PROCEDIMIENTO
      Cada cura ha de hacerse en las máximas condiciones de asepsia para evitar cualquier contaminación de la herida.

      Fases de la cura de heridas
      1.    Retirada del apósito que se hará con instrumental distinto del que se utilice a continuación para renovarlo.
      -      Las gasas de apósito sucio deben levantarse tirando en la misma dirección de la herida, pues si se hace en dirección transversal pueden despegar los bordes de la misma.
      -    Cuando el apósito está seco y pegado a una herida, puede humedecerse con suero fisiológico para facilitar su retirada.
      -      Para evitar dificultades con la retirada del apósito en las heridas con abundante tejido de granulación, éstas pueden cubrirse con gasas vaselinadas.

      2.  Limpieza de la herida: humedecer la torunda con suero fisiológico y limpiar la zona circundante de la herida, desechar la gasa y, con otra, limpiar la herida desde la parte superior a la inferior en un solo movimiento o en movimientos circulares desde dentro a fuera. Cada movimiento que realicemos para limpiar la herida necesitará una torunda nueva, es decir, cuando limpiemos la herida, desechar la torunda y procedemos a la realización de otra nueva para seguir limpiando con las mayores condiciones de asepsia posible. 

      3.    Coger otra torunda y secar la herida haciendo toques con una gasa sin frotar, del centro de la herida a los extremos. Aquí también desechamos las torundas después del primer uso.

      4. Aseptizar la herida: desinfectarla con el antiséptico indicado (povidona yodada), cogemos otra torunda y encima de un contendor  echamos la povidona sin tocar la boca del bote con la torunda ya que el antiséptico no está estéril.

      5.    Colocar el apósito: si no utilizamos un apósito o venda elástica, con gasas dobladas cubrimos la herida y la fijamos mediante esparadrapo por los límites dejando una parte central sin cubrir para que la herida transpire.

      6.    Retirada del material:

      -    Poner los materiales desechables usados durante el procedimiento en el recipiente adecuado.

      -       Los reutilizables, como tijeras y pinzas, se enviarán a la unidad de esterilización después de su limpieza.


      Práctica realizada por Gloria Esther Barba Fajardo, Cristina Rodríguez-Carretero Ropero y Cristina Felipe Sánchez a 3 de Octubre de 2011.








      viernes, 23 de septiembre de 2011

      Práctica 1

      Alteraciones esofágicas


      Al inicio de la práctica se han entregado seis documentos sobre distintas patologías (caries, parotiditis, hernia de hiato, úlcera péptica, cáncer esofágico y ERGE) a grupos constituidos por 4 o 5 personas. 
      La finalidad de la práctica ha consistido en, después de haber leido los correspondientes documentos, elaborar tres diagnósticos recogidos por la NANDA. Para cada uno de los diagnósticos se han definido tres NOC (objetivos enfermeros) y, para cada uno de ellos, tres NIC (intervenciones)


      Nuestro documento recogía información sobre alteraciones esofágicas, centrándose principalmente en el ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico). Esta patología se conoce como el conjunto de signos, síntomas y/o lesiones debidas a que el contenido ácido del estómago pasa al esófago por incompetencia del EEI. 


      ~Diagnóstico 1: 
      -Deterioro de la deglución, manifestado por odinofagia y relacionado con enfermedad por reflujo gastroesofágico.

      NOC 1:  
      -El paciente demostrará deglución sin dolor durante la hospitalización.

      NIC 1:
      -Iniciar la alimentación con seguridad, colocando al paciente en posición de flower o semi-flower.
      -Valorar la capacidad del paciente para comer.
      -Adecuar la textura de los alimentos a la capacidad del paciente.

      NOC 2:
      -El paciente identificará los alimentos que le causan dolor en la próxima visita de la enfermera.

      NIC 2:
      -Explicar cuáles son los alimentos causantes del dolor.
      -Explicar la importancia de abandonar los hábitos perjudiciales.
      -Pedir al paciente que demuestre los conocimientos adquiridos.

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      ~Diagnóstico 2:
      -Riesgo de deterioro de la mucosa oral, relacionado con reflujo gastroesofágico.

      NOC 1:
      -El paciente reducirá peso, 2 kg en el primer mes, con el fin de disminuir el reflujo.

      NIC 1:
      -Elaborar una dieta hipocalórica individualizada teniendo en cuenta, en la medida de lo posible, las preferencias del paciente.
      -Explicar la importancia de la reducción de peso, y su relación con el reflujo.
      -Pedir que identifique los beneficios para su salud.

      NOC 2:
      -El paciente evitará los causantes del reflujo, desde el primer día.

      NIC 2:
      -Explicar cuáles son los alimentos causantes del reflujo, como los muy grasos y el café.
      -Explicar las medidas y ayudas disponibles para abandonar el hábito tabáquico.
      -Incluir a la familia en el tratamiento dietético.
      -Indicar que no se recueste después de comer, para evitar el reflujo.

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      ~Diagnóstico 3:
      -Gestión ineficaz de la propia salud, manifestado por hábitos insanos y relacionado con déficit de conocimientos.

      NOC 1:
      -El paciente será capaz de gestionar adecuadamente su salud, en una semana.

      NIC 1:
      -Enseñar al paciente cuáles son los hábitos adecuados para llevar a cabo una gestión eficaz de la propia salud.
      -Educación para la salud.

      NOC 2:
      -El paciente tomará las decisiones apropiadas para su salud, a lo largo de la semana.

      NIC 2:
      -Educación para la salud, resaltando los comportamientos que debe evitar.
      -Pedir que verbalice la intención de abandonar el hábito tabáquico.


      Práctica realizada el día 19 de Septiembre de 2011, por:
           -Gloria Esther Barba Fajardo
           -Cristina Felipe Sánchez
           -Cristina Rodriguez-Carretero Ropero